| En declaraciones de Ansón al semanario Tiempo, afirmaba que los miembros
de la AEPI (Asociación de Escritores y Periodistas Independientes, de la
que tanto Federico como Ansón eran miembros) habían planeado una
conspiración republicana para desalojar a Felipe González del poder e
intentar que el Rey Juan Carlos abdicara y proclamar Rey al príncipe
Felipe, para posteriormente proclamar la República y nombrar al notario
García-Trevijano como Presidente. La confirmación llegó años más tarde,
en 1998, cuando Ansón fue relevado como director del ABC y entonces
empezó a contar cositas. Ansón declaró que la
estrategia era elevar la crítica y la crispación "hasta rozar la
estabilidad del Estado". Ansón fue calificado entonces por
sus antiguos compinches como traidor, enfermo mental, y otros
calificativos de la misma índole. Reconoció Luis María Ansón: "todos los días tenía que haber noticias de portada
y/o editoriales sobre corrupción, guerra sucia, etc, del PSOE,
destacando y magnificando estas noticias; y mientras, los asuntos
sucios del Partido Popular, como el
caso Naseiro,
o las aventuras de Hormaechea (PP de Cantabria) eran apenas mencionados
y minimizados."
(Anson, ABC 16 de Febrero de
1.998): "Pues bien: como afirmo bien claro en esas declaraciones, no hubo
conspiración alguna. Fue, en efecto, necesario
poner en riesgo la tranquilidad del Estado porque, presuntamente,
González había participado en crímenes de Estado y, al denunciarlo en
los periódicos elevando el listón de la critica, sufría el líder
socialista pero también el Estado. Ante esas denuncias, el felipismo
desató desde 1993, y sobre todo a partir de 1994, una persecución
implacable contra los periodistas independientes. Felipe González fue el
escondido arquero que disparó las flechas contra la libertad de
expresión. Nos defendimos creando, primero, la Plataforma para la
Defensa del Derecho a la Información de los Ciudadanos, respaldada por
las firmas de cuatro mil profesionales, y luego la Asociación de
Escritores y Periodistas Independientes (AEPI), donde se agruparon
gentes de muy diversa ideología y en la que mantuvo, por cierto, una
actividad lúcida e impecable en defensa de la libertad de expresión
Antonio García Trevijano, que respetó siempre mi monarquismo como yo su
republicanismo. Los directivos de la AEPI nos reuníamos con relativa
frecuencia, a veces en mi despacho o en restaurantes, generalmente en la
sede de la asociación en la colonia del Viso, en Madrid."
Sobre Camilo José Cela: A cambio,
fue presidente de la AEPI, junto con los periodistas más significados de
los medios antifelipistas y algunos oportunistas clásicos que luego se
denunciaron a sí mismos, como Luis María Ansón.
(Editorial de Libertad Digital)
Pedro J. Ramírez ha llegado a contar en un libro como reunió en su casa
a Aznar y Anguita, para que posteriormente se entendiesen y practicasen
"la pinza al PSOE". |