Rosendo Naseiro: responsable de
finanzas del Partido Popular en 1989. Ese año comienza a gestarse el
caso que llevaría su nombre: una trama de financiación ilegal del
Partido Popular, mediante negocios fraudulentos de carácter
inmobiliario, que salpicó a altos cargos del PP, como el flamante
Eduardo Zaplana. Y que se saldó como suele ser habitual, con nadie en la
cárcel, y con ataques del Partido al juez y el fiscal encargados del
caso.
El 28 de noviembre de 1989 la Brigada Policial de Estupefacientes de
Valencia solicita autorización judicial para intervenir el teléfono de
Rafael Palop Argente, por un presunto delito de tráfico de drogas. Estas
escuchas dan lugar a descubrir delitos distintos a lo esperado, al
grabar conversaciones entre el hijo de Rafael Palop, Salvador Palop
Martínez (concejal valenciano del Partido Popular), y distintos
miembros del PP. Se escucharon conversaciones hasta el 11 de abril de
1990, grabándose 5.240 llamadas, de las que 50 se incorporaron al
sumario.
Estas grabaciones incluían conversaciones de Salvador Palop con miembros
del Partido Popular como Ángel Sanchis (diputado del PP),
Arturo Moreno (vicesecretario general del PP para asuntos
electorales), Eduardo Zaplana (presidente del PP de Alicante por
aquel entonces), José Luis Olivas (concejal del PP en el
Ayuntamiento de Valencia entonces, luego dicen que fue durante un tiempo
president de la Generalitat Valenciana); también se grabaron
conversaciones con Luis Janini (delegado en Valencia de 'Dragados y
Construcciones'), José Balaguer (director-gerente de 'ETRA'), Carlos
Bonet (delegado en Valencia de 'Huerta y Cia.'), Francisco Javier
Domínguez (arquitecto municipal de Cullera).
De las grabaciones se deducía la existencia de una trama destinada a la
concesión de licencias a empresas constructoras a cambio de comisiones,
destinadas a la financiación del partido. Algunos de los
implicados desviaban parte de ese dinero, destinado al partido, a su
propio bolsillo.
El 9 de abril de 1990 el juez Luis
Manglano ordenó la detención de Rosendo Naseiro, Salvador Palop, el
arquitecto de Cullera Javier Domínguez, y los empresarios Luis Janini,
José Balaguer y Carlos Bonet. Tras tres días en los que se tomó
declaración a los detenidos, el juez se inhibió del caso en favor del
Tribunal Supremo, por la probable implicación de una persona
aforada, el diputado popular Ángel Sanchis.
El fiscal del Supremo consideró los hechos constitutivos de un delito
de cohecho en grado de conspiración, por lo que pidió 3 meses de
cárcel y 9 años de inhabilitación para Palop y Sanchis, y 3 meses de
cárcel y 4 años de inhabilitación para Naseiro.
Sin embargo, el 18 de junio el Tribunal Supremo anuló como prueba de
cargo las conversaciones telefónicas grabadas, argumentando que la
autorización judicial se había pedido para investigar un presunto delito
de tráfico de drogas, y el delito del que finalmente se les acusaba era
otro distinto. Ante esto, el fiscal y las acusaciones particulares
retiraron las acusaciones, ya que sin las cintas grabadas era imposible
mantener los cargos.
Por ejemplo, el asunto al que se
refieren en las conversaciones como "el de Cullera": el arquitecto
municipal de Cullera, Javier Domínguez, informó a Salvador Palop de la
existencia de un solar en Cullera que había sido declarado urbano con un
nivel de edificabilidad muy bajo, lo que perjudicaba en grado sumo a una
empresa representada por el tal Domínguez; por ello, pretendía conseguir
una rectificación del Ayuntamiento (gobernado por el partido Unión
Valenciana) respecto a las condiciones urbanísticas del solar mediante
el voto de los tres concejales populares.
En las conversaciones telefónicas se repetía con frecuencia que Fraga y
Aznar conocían y respaldaban el asunto, aunque este extremo no pudo ser
probado.
Por su interés, reproducimos un fragmento de la conversación entre
Salvador Palop y Eduardo Zaplana, el 11 de febrero de 1990:
Edu (Zaplana): Tú, como si lo tuvieras eso ya adjudicado, ¿no?.
Boro (Palop): Sí.
Edu: Y entonces le dices, bueno, yo una comisioncita. Le pides dos
millones de pelas o tres, lo que quieras.
Boro: Bueno, le pido más.
Edu: ¿Eh?, lo que te dé y me das la mitad bajo mano.
Boro: Pues si tenemos que repartir, joder...
Edu: Y yo le digo: págale el contrato a este chico que...
Boro: Si tenemos que repartir, macho... tenemos que pedirle un poco
más.
Edu: Claro, un poquito más. Yo es que no sé lo que vale el solar ni
nada.
Boro: Yo se lo explicaré.
Edu: ¿Eh?. Ya se lo explicarás tú y le sacas la pasta. Y te contaré,
mantén en secreto lo de Sevilla, ¿eh? El miércoles te llamo y te cuento
lo de Sevilla.
Boro: Bueno, claro que sí.
Edu: Me voy a que me lo expliques. A ver cómo puedo... Voy con un
plantemiento fácil. Me sentaré a comer con él y le diré a ver cómo puedo
yo rascar aquí.
Boro: Claro.
Edu: Así, pura y simplemente, ¿eh? Que me dé diversas opciones y me
quedo con la más fácil. Pero me tengo que hacer rico porque estoy
arruinado, Boro.
Boro: ¿Si?, ¿cómo ha sido eso? Estás trabajando como un cabrón.
Edu: Estoy trabajando mucho, pero estoy arruinado.
Boro: ¿Y eso?
Edu: Me lo gasto todo en política. ¿No ves que no tengo sueldo como
tú? Que cobras de lo que trabajamos todos los españoles.
Boro: Claro.
Edu: Pues eso es lo que pasa. ¡Ay...!, tengo que ganar mucho dinero,
me hace falta mucho dinero para vivir. Ahora me tengo que comprar un
coche. ¿Te gusta el Vectra 16 válvulas?
Bueno, pues este honrado personaje llamado Eduardo Zaplana ha
sido presidente de la Generalitat Valenciana, actualmente es Ministro de
Trabajo y Asuntos Sociales, e incluso se habló de él como posible
sucesor de Aznar como líder del Partido Popular.
Extraído de:
www.losgenoveses.com |