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LOS EVANGELIOS
Existen hoy en día alrededor de cinco mil manuscritos del Nuevo Testamento. El manuscrito mas antiguo acerca de los Evangelios, es un fragmento de papiro de 9 cm por 10 cm que es una muestra del Evangelio de San Juan los versículos 31 al 33 y del 37 al 38 del capitulo 18. De acuerdo a los entendidos habría sido realizado alrededor del año 120, es decir, al comienzo del siglo II.
El primer Evangelio sería el de Marcos (entre el año 50 y 60), discípulo del  Apóstol Pedro (Simón), probablemente lo escribió basándose en los relatos de otros discípulos de Pedro. Lo que está claro es que no llegó a ver ninguno de los hechos que relata. Estaba escrito en griego y lo más probable es que lo escribiera en Roma.

El Evangelio de Mateo fue escrito entre el año 60 y el 70, si bien este evangelio pudo ser completado con partes escritas por algún discípulo de Mateo. Mateo fue uno de los doce apóstoles (Mateo, Leví). Fue escrito en arameo (es el único libro escrito en arameo del Nuevo Testamento), probablemente en Siria. Parte del Evangelio de Mateo pudiera ser copia del Evangelio de marcos.

El Evangelio de Lucas fue escrito entre el 70 y el 80, probablemente en Grecia. Lucas pudiera haber sido un discípulo de Pablo de Tarso, y por lo tanto tampoco fue testigo de los hechos que narra, no era judío, se le atribuye la autoría de "Los Hechos de los Apóstoles". El evangelio fue escrito en griego. El 70% del Evangelio de Lucas es copiado del de Marcos. Mateo y Lucas tienen 235 versículos comunes que faltan en Marcos.

Mateo y Lucas escriben sobre la infancia de Jesús, sin que hasta la fecha se sepa de donde sacaron los datos. Se conocen como "Evangelios Sinópticos" los de Marcos, Mateo y Lucas porque tienen el mismo esquema y parten de una triple tradición común: la famosa "Fuente Q" que narraba la predicación de Jesús pero no incluía la Pasión, las tradiciones orales de los testigos y los logia o colecciones de escritos sobre las palabras de Jesús. Ambas fuentes se perdieron.

El Evangelio de Juan fue escrito hacia el año 95, no sigue el esquema de los anteriores ya que dispone de fuentes diferentes. Está escrito en griego en la Isla de Patmos. Juan es el autor del Apocalipsis y se le supone Juan "el discípulo más joven de Jesús".

La Iglesia en los documentos del Concilio Vaticano II dejó muy claro que las fechas, e incluso los autores no están demostrados que sean los que parecen y que por ello sólo es fiable que fueron creados fruto de la inspiración de Dios, como así fue, ya que reflejan el Mensaje de Cristo en su plenitud y por ello son Palabra de Dios.

¿ EXISTEN MÁS EVANGELIOS ?
La Iglesia Católica admite los cuatro evangelios canónicos, pero existen más evangelios, los llamados apócrifos (ocultos), desestimados por la iglesia católica por considerar que no estaban escritos bajo influencia divina. Los evangelios apócrifos son, pues, escritos relacionados con la vida o enseñanzas de Jesús compuestos durante los primeros siglos del cristianismo, pero que no fueron admitidos dentro del canon. Algunos son muy antiguos, otros son más tardíos; unos fueron escritos para comunidades judeocristianas, otros fueron reelaborados o compuestos por grupos gnósticos. Algunos de ellos fueron muy populares y se tradujeron a diversas lenguas.

Los evangelios apócrifos son, en la mayoría de los casos, más tardíos que los evangelios canónicos, a los que intentan completar. Esto significa que son poco útiles para recuperar recuerdos históricos sobre Jesús. Sin embargo, algunos de ellos son interesantes para el estudio de los dichos de Jesús, y para conocer cómo pensaban y vivían algunos grupos cristianos de los primeros siglos.

En el Evangelio de Tomás la mayor parte de las parábolas aparecen sin interpretación, lo cual confirma la hipótesis de que las interpretaciones que encontramos en los evangelios canónicos de las parábolas de Jesús son obra de la iglesia.

Un hecho determinante es que en los apócrifos se ensalza la figura de María, la madre de Jesús, probablemente sin los evangelios apócrifos la devoción mariana sería poco menos que incomprensible, si solo tomamos como referencia los canónicos.

No fue hasta el siglo VI que la ya oficializada Iglesia de Roma, mediante el llamado Decretum Gelasianum, rechazó los Apócrifos como inauténticos. Pero ni siquiera esta medida, hizo desaparecer los textos. Aquellos que se oponían abiertamente a la doctrina de la Iglesia –caso que ilustran los llamados Evangelios Gnósticos– fueron buscados entonces con especial ahínco para garantizar su destrucción, de la cual parecen haberse salvado algunos por obra de una comunidad de monjes asentada en el desierto egipcio. El descubrimiento de los textos de Nag Hammadi nos ha hecho tomar conciencia de los graves desafíos doctrinales que hubo entre las comunidades cristianas.