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Una extraña mezcla de ingenuidad y perversidad
convirtieron a Traci Lords en la actriz favorita de millones de
aficionados en todo el mundo. Después de una infancia difícil. La
infancia de Nora estuvo marcada por la violencia familiar. A los 12 años
se mudó al sur de California junto con su madre y hermanas para escapar
de los abusos de su padre alcohólico. Cuando apenas contaba con quince
abriles y después de un embarazo que concluyó en un aborto, Nora huyó de
su casa para refugiarse con un hombre de más de cuarenta años. Poco
tiempo después, este sujeto la acompañó a la agencia de modelos de Jim
South, una de las más reconocidas en el ambiente porno. Como los
productores de material pornográfico no contratan menores de edad, Nora
presentó una identificación falsa mientras que su novio se hizo pasar
por su padrastro para evitar sospechas. Gracias a su desarrollado aspecto
físico engañó al productor Jim South mostrándole un permiso de
conducir y un certificado de nacimiento en los que constaba que tenía 20
años para solicitar trabajo como actriz porno.
El primer trabajo de la chica, con el nom de
guerre Tracy Lords, fue en una sesión fotográfica de sexo simulado,
misma que tuvo que interrumpirse cuando la nueva modelo se tomó las
cosas demasiado en serio y dejó de simular. El entusiasmo de Traci fue
bienvenido por los productores de videos porno, que en ese entonces era
un mercado en constante expansión, y muy pronto empezaron a darle
papeles en producciones como What Gets Me Hot (su primer video) y
Joys of Erotica.
En realidad, sólo tenía 15 años, aunque su cuerpo fuera el de una joven
veinteañera. De cobrar 200 dólares por día de rodaje, Traci Lords
pasó, en dos intensos años, a fundar su propia productora y ser
considerada por el público como la nueva reina del cine X, en dura
competencia con Ginger Lynn. Pero en 1986 el FBI destapó la
trampa y detuvo a Traci, quien ya estaba haciendo planes para
retirarse del negocio.
El escándalo salpicó a todos los estamentos de la industria y Traci
abandonó el porno por la puerta trasera. Probó fortuna en el cine
convencional y, pese a no llegar a ser una estrella, puede afirmarse que
es una de las pornostars con mejor filmografía no X.
Fue protagonista en algunas películas de terror de serie B (Vampiro
del espacio, de Jim Wynorski; Demasiado
peligrosa, de Charles T. Kanganis), trabajó a las órdenes del
inclasificable John Waters John Waters en Cry, baby y
Los asesinos de mamá, y llegó a participar en episodios de famosas
series de televisión como Melrose Place, Roseanne y
Matrimonio con hijos. Vive en California. |