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La agitada vida personal de
Savannah y su prematura muerte convirtieron a esta carnosa rubia de
característico flequillo en una de los mitos de la historia del cine X.
Hija de un matrimonio que había vivido intensamente el movimiento
hippy californiano, Savannah intentó introducirse en el cine de
Hollywood a través de telefilmes de bajo presupuesto, mientras
completaba su sueldo mensual posando desnuda para publicaciones
eróticas.
A finales de 1990 accedió al mundo del porno y, en tan sólo dos años, se
convirtió en la actriz mejor pagada de su generación gracias a su
desparpajo ante las cámaras. En 1992 firmó un contrato en exclusiva con
Vivid que le concedía el privilegio de elegir ella misma a sus
compañeros en las escenas sexuales.
Pero Savannah, que había crecido idolatrando a las estrellas del rock,
no desaprovechó la oportunidad, cuando le llegó la fama, de cumplir sus
sueños. Fue la groupie del porno por excelencia, pues en sus
brazos cayeron, entre otros, Greg Allman, Billy Idol, Slash (Guns’n
Roses), Axel Rose (Guns’n Roses), Stephen Pearcy (Ratt) y Vince Neil (Mötley
Crue).
Su desordenada vida y su irascible temperamento irritaron tanto a los
ejecutivos de Vivid que acabaron por despedirla. Después de unos meses
de inactividad y muchos excesos, Savannah volvió al porno a finales de
1993 para participar en una docena de modestas producciones. Hasta que
una tarde de verano de 1994, se voló
los sesos con un revólver del calibre 45, tenía 23 años. |