|
A los dieciocho añitos, el cuerpo desnudo de Tori se
meneaba y refregaba contra la barra de los tugurios de strip-tease de
Los Ángeles. Su carrera no prosperaba, de modo que decidió ceder a la
tentación del cine porno. Sus exquisitas redondeces y maneras
irrumpieron en el negocio del porno en 1988, con 21 años.
Ese mismo año recibió el premio a la mejor escena de sexo. Durante la
ceremonia de entrega conoció al portentoso actor y director Paul Thomas,
que se prendó de ella y la contrató. para la Vivid. Allí su carrera
despegó definitivamente con producciones como Cátame (Torrid, 1989)
dirigida por el propio Thomas. A lo largo de esta época, la muchacha se
apareó gozosamente con la flor y nata espesa del negocio, desde Peter
North y Tom Byron hasta Randy West, con quién vivió un lúbrico romance.
Su popularidad creció y apareció en el televisivo Show de Joan Rivers
-más adelante, en 1990, figuraría en los créditos del programa Real
Personal. En 1.990 se llevo el AVN a la actriz revelación del año,
compartido con Victoria Paris.
Nadie dudaba de lo buenísima que estaba, pero hubo de someterse a la
fiebre de silicona que reinaba en el medio. En 1989 se cosechan los
mejores momentos de su carrera: los polvos sofisticados de Camaleón (The
Chameleon de John Leslie), las cabalgadas desbocadas de Jinete Salvaje (The
Outlaw, F.J. Lincoln) o las mamadas infinitas de Fantasías de noche
(Night Trips) donde se entregó de lleno a las ensoñaciones del cachondo
publicista Andrew Blake.
Se retiró en el 1.991, con 24 años. |