Se inicia en el cine porno en 1.995
con 20 años. Durante cinco años ha sido la reina indiscutible del cine
porno. Empezó posando para revistas eróticas. En 1996 consigue ganar
premios en los tres certámenes de cine porno Actriz Revelación (AVN),
Actriz revelación (XRCO) y el FOXE.
Cuando la madre de Jenna Jameson, una antigua stripper de Las
Vegas, murió, la futura estrella del porno sólo tenía cuatro años. Su
padre se encargó de criarla y de convencerla de que algún día triunfaría
en la vida. A los 18 años, Jenna se tomó muy en serio los
vaticinios de su progenitor y debutó como bailarina erótica siguiendo la
tradición familiar. En muy poco tiempo su fama creció tanto que, seis
meses después, era una de las modelos de publicaciones para adultos más
cotizadas del país y había aparecido en un centenar de revistas.
Empujada por un amigo, Jenna probó fortuna como figurante en un
filme de Andrew Blake. Su actuación no pasó desapercibida para
los cazatalentos de la Vivid, que la contrataron para realizar cinco
películas en exclusiva. Una estudiada campaña de promoción de la Wicked
Pictures la convirtió en la reina del cine X en los 90. Pero su reinado
era un globo demasiado hinchado. Aunque en 1995 y 1996 participó en
algunas de las más ambiciosas producciones del porno americano y fue
considerada la más bella starlette de la industria, la carrera de
Jenna se estancó en 1997 tras su separación de Brad Armstrong,
con el que se había casado un año antes.
Se presentó a numerosos castings para hacer carrera en el cine
convencional pero sus escasas dotes interpretativas le cerraron las
puertas de su ambición. Los rumores acerca de su adicción al alcohol y
las drogas la han convertido en un personaje controvertido en el mundo
del porno, en el que sigue trabajando en la actualidad. Vive en San
Fernando Valley. No hace sexo anal en sus películas, ni interracial.