LA SEGUNDA GUERRA PÚNICA: TREVIA, TICINO Y TRASIMENTO

Anibal superó los Alpes y llegó Italia con 20.000 infantes y 6.000 jinetes, consiguió alianzas con los galos del norte de Italia y Roma temiendo que la insurrección avanzase hacia el sur, envió un ejército al mando de P.C. Escipión al encuentro de Anibal cerca del río Ticino (-218). Allí la caballería numida cayó por sorpresa sobre la retaguardia romana ganando la primera gran batalla.

Posteriormente derrotó al ejército de Sempronio cerca del río Trevia(-218), Roma envió dos ejércitos consulares, compuestos de dos legiones romanas y dos legiones de tropas auxiliares, dos mil jinetes más otros tantos escapados de Ticino que hacían un total de 40.000 infantes más 4.000 jinetes.

Anibal envío de noche 1.000 infantes y 1.000 jinetes a la orilla del río Trevia, al resto de la tropa la mandó acostar pronto, la levantó al alba y procuró que desayunaran lo suficiente. Las tropas que debían cruzar el río se untaron en aceite a fin de paliar los efectos del agua fría del Trevia.
La táctica de Anibal fue atacar el campamento enemigo( donde Sempronio envió sus tropas recién levantadas del sueño y sin desayuno), retroceder hasta la orilla del Trevia, atravesarlo y hacer que los romanos también lo hiciesen. En la otra orilla, se celebró la batalla, donde se encontraron dos ejércitos, uno descansado, bien alimentado y abrigado, y el otro, recién salido del sueño, hambriento y calado de agua.

El centro púnico chocó con el centro romano, al ala púnica con 10.000 jinetes numidas destrozó el ala romana de 4.000 jinetes, la otra ala compuesta por elefantes, caballería púnica y y tropa ligara hizo huir al ala romana. Una vez victoriosas las dos alas púnicas se lanzaron sobre los flancos romanos y finalmente los 2.000 hombres que Anibal envió la noche anterior y que permanecían ocultos, cayeron sobre la retaguardia romana completando el cerco.

Las bajas romanas fueron cerca de 20.000 y el resto huyó en desbandada.

Anibal despertaba ya respeto por sus victorias, pero su gloria habría de acrecentarse en la batalla del lago Trasimento(-217), dos nuevos ejércitos esperaban a Anibal, uno cerca del río Rubicón y el otro le cerraba la Vía Flaminia. Anibal puso su ejército en marcha, atravesó los Apeninos, cruzó zonas pantanosas (donde perdió el ojo derecho) y se situó en la Vía Flaminia, pero detras de los ejércitos romanos. Anibal tuvo el tiempo suficiente para escoger donde esperaría al ejército romano mandado por C. Flaminio, y decidió hacerlo entre desfiladeros y el lago Trasimento.

Flaminio llegó al atardecer y acampó, al alba quiso sorprender atacando el campamento púnico, para ello debía pasar entre desfiladeros, y finalmente entre la montaña y el lago. Anibal había dejado vacío el campamento y puesto su ejército en las colinas cercanas. Por la mañana Flaminio atravesó el desfiladero y cuando el grueso de su ejército pasaba entre el lago y las montañas (rodeados de espesa bruma) , el ejército púnico cayó sobre las tropas romanas del desfiladero, cortando la retirada romana. El grueso del ejército púnico cayó sobre los romanos que comprendieron que estaban entre el lago y Anibal, que les destrozó ocasionándole más de 15.000 muertos. El ejército púnico perdió 3.000 hombres. Anibal ya dominaba la Cisalpina, ahora aspiraba a establecer tratados con las tribus itálicas y volverlas contra Roma.


Cartago---La II Guerra Púnica
(c) José Manuel Ruiz