(247
A. C. - 183 A. C.)
Llegó a Hispania con su padre a los 10 años, a la muerte de su cuñado
Asdrúbal el Bello le sucedió como estratega con la edad de 26 años. Ese mismo
año llego hasta Salamanca y se consumó la conquista de gran parte de la
península por los púnicos. En el 219 a.c. se produce el histórico cerco de
Sagunto, con el motivo del levantamiento de dicha ciudad contra los púnicos.
Sobre porque se produce el levantamiento y la posterior guerra con Roma hay
diversas teorías. Lo cierto es que Roma declara la guerra a Cartago.
Aníbal decide no esperar la llegada del ejercito romano y en el 218 a.c.
atraviesa el río Ebro, a su paso se unen a su ejército las tribus que encuentra.
Conocedor que el ejercito romano ya estaba en Marsella, decide evitarlo y
coge el camino más largo y penoso: atravesar los Alpes. A finales del 218 ya
estaba en Turín con 20.000 infantes, 6.000 hombres a caballo y varios
elefantes. El ejército romano tuvo que dar marcha atrás desde Marsella. Les
derrotó en la Batalla de Trevia. Aníbal sigue su camino hacia el sur y le
sale al encuentro el cónsul Flaminio, al que derrota en Trasimento. En el 216
volvió a derrotar al ejército romano en Cannas. En ese momento Aníbal tiene
dos opciones: lanzarse sobre Roma o esperar refuerzos, opta por lo segundo.
Ello le lleva a buscar salidas en Italia mientras espera la llegada de su
hermano Asdrúbal.
La situación se vuelve delicada cuando los romanos toman el control marítimo,
impidiendo la llegada de refuerzos por mar. Asdrúbal sale de Hispania en ayuda
de su hermano pero no consigue llegar al ser derrotado en Metauro en el 207.
Es decir Aníbal se ha pasado nueve años en Italia sin ser derrotado y sin
recibir refuerzos. La pérdida de Hispania y la falta de apoyo de las ciudades
grecolatinas, le dejó en una situación delicada que fue aprovechada por
Escipión para desembarcar en África. Cartago mandó llamar a Aníbal a defender
la ciudad y los dos ejércitos se encontraron en Zama (202 a.c.), siendo
derrotado Aníbal.
En el 197 y 196 a.c. fue elegido Sufete y bajo su magistratura se llevaron
a cabo importantes reformas administrativas, los oligarcas de Cartago lo
consideraron un peligro y lo denunciaron a Roma como conspirador. Aníbal
huyó a Tiro (195 a.c.), donde lucho contra Roma bajo el reinado de Antíoco III
el Grande, discrepancias entre Aníbal y el rey le llevaron a refugiarse en
Creta, Fenicia y Armenia. Más tarde se asiló en Bitinia donde traicionado
por el rey Prusias se suicidó cuando iba a ser entregado a los romanos.
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